viernes, 7 de agosto de 2015

7 de agosto, el día de los presidentes

Desde hace 126 años, Colombia le rinde tributo a la figura del primer mandatario del país.

 
Presidente Juan Manuel Santos.
El 7 de agosto, por tradición, los colombianos tenemos en la mente el día de la posesión del nuevo presidente. Sin embargo, este ritual histórico solo se cumple cada cuatro años, por lo menos desde 1888, con algunas contadas excepciones.
Hace un año estaba asumiendo su segundo mandato Juan Manuel Santos. Por consiguiente, este año, no habrá ceremonia de posesión pero se celebrará el día de la institución presidencial, derivado de la conmemoración de la

Batalla de Boyacá, que prácticamente dio origen al Estado colombiano.
Y fue, según relato de Credencial Historia, un martes 7 de agosto de 1888 en la tarde cuando una comisión del Congreso, como se hace hoy, integrada por los senadores de apellidos Pizano y Canal y los representantes Domínguez y Goenaga llegó hasta la residencia de Carlos María Holguín Mallarino para acompañarlo hasta el entonces salón de sesiones del Capitolio para que asumiera la Presidencia de la República, por primera vez, un 7 de agosto.
Hasta hace unos años, el nuevo mandatario salía del palacio de San Carlos, antigua casa presidencial, hacia el salón Elíptico del Capitolio, donde el presidente del Congreso le tomaba el juramento de rigor al nuevo mandatario. El presidente Santos asumió sus dos mandatos en el atrio del Capitolio, al aire libre, en la plaza de Bolívar.
Pero regresando a la primera posesión de un 7 de agosto, a la una de la tarde de ese martes de agosto de 1888, fue ante Juan Antonio Pardo, presidente del Congreso, que el designado Holguín pronunció el juramento constitucional: “Juro a Dios cumplir fielmente la Constitución y las leyes de Colombia”.
César Gaviria, con su esposa, el día de la posesión presidencial.
Y, así, con un discurso de solo 16 párrafos y 1.325 palabras, según el mencionado relato, el nuevo mandatario se convirtió en el primer presidente de Colombia que tomó posesión del cargo en el aniversario de la Batalla de Boyacá.
Pero hay que aclarar cómo llegó Carlos Holguín a la Presidencia. Él era ministro de Gobierno, hoy del Interior, del presidente en ejercicio, Rafael Núñez, quien le comunicó al Congreso su deseo de retirarse del poder. El 27 de julio, el Congreso eligió a Carlos Holguín por 71 votos a favor y uno en blanco. Y fue así como Holguín completó el periodo constitucional que entonces era de seis años y que terminó en 1892.

Hay que explicar que la Constitución de 1886 no fijó el 7 de agosto como fecha para la posesión de los presidentes. Pero, en el título XXI, Disposiciones Transitorias, el Artículo A señaló: “El primer periodo presidencial principiará el 7 de agosto del presente año”. Y aquí nació la tradición que llega hasta el hoy presidente Santos. Y, seguramente, será una costumbre histórica que se prolongará por muchos años mientras tengamos un régimen presidencial o se reforme la Constitución.
Hasta Rafael Núñez, la fecha tradicional de posesión de los presidentes había sido el primero de abril, según lo dispuesto en el artículo 100 de la Constitución de la Nueva Granada, sancionada el primero de marzo de 1832 por José María Obando, vicepresidente encargado del Poder Ejecutivo, que a la letra señalaba: “El presidente y el vicepresidente electos entrarán en el ejercicio de sus funciones el día primero de abril, prestando el correspondiente juramento, que se les exigirá por el presidente del Congreso, a presencia de él (...)”.
Y, el artículo 101 agregaba: “Aunque el primero de abril no haya prestado juramento el nuevo presidente, cesa, sin embargo, en sus funciones el mismo día el presidente anterior…”.
El que estrenó esta fecha fue el general Francisco de Paula Santander, quien el primero de abril de 1833 se posesionó como presidente.
Pero bueno, el 7 de agosto para los historiadores, los demócratas y muchos colombianos, es el día de la institución presidencial. Desde 1888 hasta nuestros días han pasado por el solio de Bolívar 35 hombres. No sobra recordar que hasta la fecha ninguna mujer ha llegado a la silla presidencial.
Esto quiere decir que en 126 años (hasta hoy) han pasado por la Presidencia de Colombia 35 personas. Unos por elección popular, otros por decisión del Congreso, algunos por derecho como los vicepresidentes y designados y unos pocos por golpe militar.
Carlos Holguín Mallarino formó parte de la llamada primera hegemonía conservadora. Él y varios generales lo mismo que otros civiles gobernaron hasta el tolimense Miguel Abadía Méndez, con quien finalizó en 1930 la era de los gobiernos azules.
Las ‘palomas’ presidenciales
La república liberal la inauguró Enrique Olaya Herrera y se extendió hasta el segundo mandato de Alfonso López Pumarejo, quien se retiró del Gobierno en 1945 dando oportunidad a las llamadas ‘palomas’ presidenciales de Carlos Lozano y Darío Echandía.
Es importante anotar que estas ‘palomas’ significaron pensión vitalicia para los beneficiados que, además, adquirían la categoría y los honores como expresidentes de Colombia.
En 1946, con Mariano Ospina Pérez, regresaron los azules o ‘godos’ al gobierno. Y, aquí aparece una nueva ‘paloma’. Es la de Roberto Urdaneta Arbeláez, quien reemplazó a Laureano Gómez y a quien tumbó el general Gustavo Rojas Pinilla.
Con Rojas aparecieron sus sucesores conocidos como los quíntuples. El país y las pensiones presidenciales vitalicias también reconocieron como presidentes a los generales Gabriel París, Deogracias Fonseca, Luis Ernesto Ordóñez, Rafael Navas y el contralmirante Rubén Piedrahíta. Los cinco con ‘paloma’ presidencial.
Y así llegamos al Frente Nacional (1958-1974), del cual poco se acuerdan o saben las nuevas generaciones. En este periodo de 16 años se encuentran otras dos ‘palomas’. La que le dio por unos días el presidente Guillermo León Valencia a su designado, José Antonio Montalvo, y la que le dio Misael Pastrana a Rafael Azuero Manchola.
Las ‘palomas’ terminaron con Ernesto Samper, quien le dio unos días como presidente a Carlos Lemos Simmonds. Pero antes, también Alfonso López Michelsen le dejó por unos días el solio de Bolívar a Indalecio Liévano Aguirre, y Julio César Turbay a Víctor Mosquera Chaux.
Es importante destacar que los colombianos que han ocupado temporalmente la Presidencia no se posesionaron un 7 de agosto como sus jefes. Lo hicieron en el momento que las circunstancias del país así lo demandaban.
Hoy las ‘palomas’ están lejos, pues es el ministro delegatario con funciones presidenciales quien ocupa la silla presidencial en los viajes del Jefe del Estado al exterior. Sin embargo, será el vicepresidente, de acuerdo con la Constitución del 91, quien lo suceda en casos particulares.
Cinco puestos en uno
Antes de terminar este recorrido presidencial es bueno señalar, como lo indica el libro Los mandamases de Colombia, que el máximo cargo de Colombia, ostente, además, cinco puestos es uno.
El presidente de la República, además de tener esa investidura y ocupar el primer cargo del país, se desempeña como el jefe del Estado, el jefe del Gobierno, la suprema autoridad administrativa y el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas (léase militares y policías). Además, se le denomina como el primer magistrado. Desde 1966 se le dejó de llamar ‘su excelencia’.
Aunque hoy es el día del presidente, la próxima vez que se hará efectivo será el 7 de agosto de 2018 cuando se posesione el sucesor de Juan Manuel Santos.
Tradición simbólica
Los historiadores coinciden en que el 7 de agosto es la fiesta patria más importante para los colombianos. Sin embargo, consideran que antes de ser una fecha para destacar la institución presidencial, se debe reconocer que es el día en que nació el Estado colombiano.
Para Álvaro Tirado Mejía, el 7 de agosto se sientan y se consolidan las bases del Estado colombiano y es un día simbólico para que los presidentes tomen posesión del cargo. Ese día, añade, se celebra la creación del Estado en su conjunto.
Tirado sostiene que desde el 20 de julio de 1810, día de la Independencia, hasta el 7 de agosto de 1819, día de la Batalla de Boyacá, se fue desarrollando el nacimiento de la República. Explica también que sabemos que el 20 de julio fue una fecha importante de expresión del pueblo en Santa Fe de Bogotá, pero que hechos similares se registraron, igualmente, en otras ciudades del país, y que fue el 7 de agosto uno que cubrió ampliamente el conjunto nacional.
Por su parte, Antonio Cacua Prada resalta que las tradiciones, como las del 7 de agosto, hay que mantenerlas, pues son la identidad del país. Destaca que sea este el día de la posesión del Presidente pero anota que en el siglo XIX no todos asumieron el poder en esa fecha.
Cacua pidió que, como en Colombia hay tres poderes, se debe promover la revisión de estos hechos históricos como el 7 de agosto con la posesión presidencial (Poder Ejecutivo) para que los otros dos poderes (Judicial y Legislativo) tengan la misma categoría.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LOS COMENTARIOS DEBEN SER ESTRICTAMENTE RESPETUOSOS