viernes, 10 de julio de 2015

Marta Lucía Ramírez renunció a Comisión Asesora de Paz
“Consideró que esa instancia pasó a ser una Comisión de Papel”
MLR renuncia a la Comision Asesora de Paz
“Cada día sin condiciones en la mesa de la Habana es un día más de un terrorismo cuyos daños a las víctimas, medio ambiente y daño a los bienes públicos son irreparables”


La excandidata presidencial Marta Lucía Ramírez renunció este jueves a la Comisión Asesora de Paz que hace algunos meses había conformado el presidente Juan Manuel Santos por ser una Comisión que no tuvo ningún impacto diferente a lo mediático desde el día en que se convocó.
“Estamos ante una Comisión que no concretó una sola reunión en estos últimos meses, a pesar de los crímenes atroces que ha cometido las Farc en contra de la población civil, en contra de nuestros militares y policías, en contra del medio ambiente. Es una Comisión realmente que no tiene mayor interés para el Gobierno, que no ha tenido el lugar serio que se merece” puntualizó la excandidata.
“Yo he propuesto en esa Comisión que no se les dé a las Farc ningún acceso a la justicia transicional por los crímenes cometidos durante el proceso de negociación, he propuesto que se establezcan plazos, he propuesto condiciones, y si esto no se debate en la comisión asesora pues no tiene ningún papel que cumplir dicha comisión” en seguida expuso la exministra.
“Seguiré aportando mi trabajo, ideas y capacidad de convocatoria porque los colombianos seamos exigentes en apoyar y trabajar por un proceso de fortalecimiento institucional que nos lleve a una paz de verdad” puntualizó en su comunicado ratificando su compromiso de seguir luchando por el alcance de una real y justa paz para Colombia y sus ciudadanos.
Copia de Carta:
Bogotá D.C., 09 de Julio de 2015
DR.
JUAN MANUEL SANTOS CALDERÓN
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
CIUDAD.- 

Señor Presidente;
Con el objetivo de llevar la voz de millones de colombianos que sueñan con una Colombia en paz y bajo la convicción que me ha acompañado siempre de defender la institucionalidad, acepté hace cerca de ocho meses su invitación para participar como miembro de una Comisión Asesora de Paz, como un escenario institucional en donde personas de distintos pensamientos políticos, e inclusive críticos de la manera como se ha desarrollado el proceso de La Habana, pudiéramos aportar ideas y propuestas para la construcción de la paz verdadera y duradera que todos los colombianos merecemos.
Confiando en su intención sincera de aceptar nuestras recomendaciones y consciente de la responsabilidad que tengo de representar 2 millones de colombianos que votaron por nuestra propuesta en campaña de una paz con plazo y condiciones, acepte participar de dicha comisión para contribuir a la pronta terminación del conflicto que nos desangra y empobrece, procurando que la conclusión del conflicto con las Farc, para que sea definitiva, tenga verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición en el futuro.
Como usted sabe, desde el momento mismo en que se inició el proceso y durante los últimos tres años, le he enviado diversas propuestas que jamás obtuvieron respuesta y por ello consideré que hacer parte de dicha comisión facilitaría una comunicación que garantizara capacidad de influencia sobre el proceso mismo y las garantías para la sociedad colombiana de que la negociación con las Farc no implicarán impunidad ni claudicar en la defensa del Estado de derecho indispensable para la subsistencia y mejoramiento de nuestra democracia.
En las dos reuniones de la Comisión Asesora de Paz en que tuve oportunidad de participar, le presente dos documentos de trabajo insistiendo en mis planteamientos de campaña sobre la necesidad de dar un giro radical a la negociación, advirtiendo a las Farc que ninguno de los crímenes cometidos durante el proceso tendrán los beneficios derivados del mismo ni estarán sometidos a la justicia transicional; así como también, insistiendo en la necesidad de un plazo y unas condiciones humanitarias que le devuelvan legitimidad y hagan más creíble el proceso.
Recientemente, cuando se produjo el asesinato de nuestros soldados y policías en el Cauca el pasado 15 de abril y la semana antepasada, ante los atentados terroristas que dejaron sin fluido eléctrico a casi medio millón de personas en el Pacífico y ante el derrame petrolero en nuestros ríos afectando el agua de esas comunidades y de generaciones futuras de colombianos, le envié Sr. Presidente dos comunicaciones sugiriendo respetuosamente la convocatoria urgente de la Comisión Asesora de Paz. Ello no ha sucedido aún, a pesar de la gravedad de las circunstancias y del impacto que ello ha tenido en la opinión.
Debo confesarle que me preocupa la evidente falta de coordinación al interior del Gobierno en una materia tan delicada como la paz de Colombia, cuando el Jefe del equipo negociador hace unas afirmaciones en una entrevista ampliamente difundida con el periodista Juan Gossaín y el propio Presidente de la República hace afirmaciones contrarias menos de 48 horas después. La información que en la Comisión de Paz hemos recibido sobre el proceso no difiere en nada de la información general y los lugares comunes que aparecen en los medios de comunicación ni ha habido espacio en la misma para profundizar en ninguna de nuestras propuestas y planteamientos para que el proceso avance, y concluya satisfactoriamente para la sociedad.
He llegado a concluir que no existe una verdadera voluntad del Gobierno Nacional de acoger nuestros planteamientos e incluir sinceramente a sectores que no hicimos parte de su reelección, precisamente por tener críticas a un proceso que debe tener condiciones, plazo y punto final a los crímenes atroces que las Farc cometen contra el pueblo colombiano al mismo tiempo que están sentados a la mesa con los negociadores del Gobierno en La Habana.
Continuaré insistiendo en que la paz se logra con firmeza, institucionalidad y eficacia del gobierno en garantizarnos seguridad justicia y desarrollo económico del campo que genere empleos. Insistiré en que el proceso actual debe tener un plazo y condiciones, así como en que los crímenes cometidos Durante este proceso no deben tener ningún beneficio derivado del mismo ni estar cobijados por la justicia transicional.
Seguiré luchando por qué se acabe el reclutamiento de niños, porque no siembren más minas y entreguen los mapas de campos minados ,porque no se asesine a nuestros policías y soldados en estado de indefensión cuando ni siquiera están combatiendo; porque se acaben los abusos contra las mujeres como instrumento de guerra y porque se terminen irreversiblemente los ataques terroristas contra la población civil, el medio ambiente y contra toda la infraestructura económica y física de Colombia, tal como lo pedí al Dr. Oscar Iván Zuluaga como condición para brindarle nuestro apoyo en la 2 vuelta presidencial .
El anuncio del día de ayer de una nueva tregua de un mes somete al gobierno y al país al chantaje de seguir aceptando la agenda y los plazos de las FARC, so pena de otra arremetida salvaje del terrorismo dentro de un mes si no aceptamos las demandas y condiciones que nos presenten durante este tiempo. Quién debería estar poniendo los tiempos y condiciones es el gobierno en representación de la sociedad.
Por lo anterior, sr presidente, presento mi renuncia a hacer parte de la Comisión Asesora de Paz de su Gobierno ya que dicho foro no cumple funciones diferentes a las del anuncio mediático que buscó generar ante la opinión la sensación de una paz que incluía una participación diversa, pero no es un escenario institucional de análisis, información y propuestas que realmente vaya a contribuir a la paz.
Mi disposición y apuesta por la paz sigue siendo la misma de siempre.
Seguiré aportando mi trabajo y capacidad de convocatoria porque los colombianos seamos exigentes en apoyar y trabajar por un proceso de fortalecimiento institucional que nos lleve a una paz de verdad.
Cordialmente,
Marta Lucía Ramírez de Rincón

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